Ayer a Mariano Rajoy se le ocurrió decir que no veía claro lo del cambio climático porque se lo había dicho su primo, y entre lo chusco de su argumento (por cierto, qué culpa tendra el pobre primo, que al parecer es un físico bastante notable), la corriente de pensamiento único que nos invade sobre el tema y la época preelectoral en la que nos encontramos se ha montado una buena.
Yo no simpatizo especialmente con Mariano Rajoy, ni le he votado nunca ni tengo previsto hacerlo en el futuro, ni me paga ninguna multinacional petrolera, pero coincido en este caso bastante con él, aunque no con su pintoresca manera de justificarlo.
Es un hecho que existe el cambio climático. Pero desde mucho antes que el hombre poblara la tierra. A lo largo de la historia de nuestro planeta han existido períodos más cálidos que el actual y también períodos más fríos. También ha variado la concentración de CO2 en la atmósfera a lo largo de ese tiempo, siendo en otros períodos bastante más alta que la actual. Por otra parte se sabe que existe una correlación bastante grande entre esa concentración y la temperatura media del planeta, todo ello sin la intervención del ser humano.
Por último es cierto que debido a la actividad humana se ha producido un aumento de la concentración de CO2 en la atmósfera en el útimo siglo, debido a la quema de combustibles fósiles. Este CO2 procede en última instancia de la propia atmósfera, fue fijado por vegetales hace algunos millones de años y finalmente pasó a formar parte del carbon y petróleo que quemamos. Pero esto no es la única intervención del hombre. La dedicación de cada vez más superficie terrestre a la agricultura y la ganadería podría tener efectos importantes sobre el clima.
A partir de ahí terminan los hechos ciertos y comienzan las teorías: Se desconoce si en el pasado la mayor temperatura provocó un aumento del CO2, si más CO2 hizo subir la temperatura o más bien una compleja interacción entre ambos, con modelos que incluyen otros factores como variaciones en la órbita terrestre o ciclos de actividad solar. Tampoco está claro que las diferencias de temperatura de los últimos años supongan una tendencia clara, ni se sabe cuales serían de existir menos CO2 en la atmósfera, de hecho guiándonos por los registros geológicos bien podríamos estar al comienzo de una nueva glaciación.
Y pasadas las teorías vienen las opiniones (las mías): achacar al calentamiento global cualquier catástrofe meteorológica como huracanes o inundaciones, con la capacidad actual de predicción del tiempo es simplemente una invención, no hay ningún dato que permita afirmar nada semejante. Y hablar de inundaciones por subidas previstas del nivel del mar de centímetros es ridículo cuando las variaciones debido a las mareas y el oleaje se mide en metros.
De todos modos creo que es una buena idea el promover el ahorro energético, y tratar de disminuir las emisiones de desechos, aunque yo pondría el acento en otros a mi juicio más perjudiciales que el CO2. Y en todo caso se debe seguir investigando, e informar a la población y fomentar un debate científico sereno, y no tanto pensamiento único, tanta visión apocalíptica y tanto dato sesgado. Puestos a hacer propaganda para concienciar a la gente prefiero este vídeo del Blue Man Group (todo un descubrimiento), que ví tambien ayer en Retiario.
Si te gusta el vídeo, te recomiendo que eches un vistazo al resto de vídeos que menciona Retiario, mi favorito es este.

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