La democracia digital

La aparición y posterior popularización de Internet supone una revolución social de la que sólo estamos viendo el principio. Internet no sólo permite la comunicación instantánea entre puntos alejados del planeta, o el acceso a una inmensa cantidad de datos que, en la práctica, se ha convertido en la gran biblioteca global, un compendio del saber universal que desborda los sueños de los clásicos.

Internet, sobre todo desde la aparición de tecnologías como el P2P y la llamada web 2.0 es mucho más que eso.  Es un medio de difusión de la cultura y de la información que, en la práctica es inmune a la censura. Las tecnologías que conforman la Red hacen que se pueda reconfigurar de forma casi inmediata ante un fallo, y en la práctica también ante un sabotaje o un acto de censura. Esto significa que, por primera vez en la historia de la humanidad ya no son los poderosos los que controlan la información. Y eso va a sacudir (está sacudiendo) los cimientos de nuestra sociedad.

Por eso resultan patéticos y ridículos los esfuerzos (conjuntos y sincronizados) de por un lado los lobbys de una industria de contenidos, que se ha forrado en el pasado reciente con un modelo de negocio hoy obsoleto, y por otro los políticos atemorizados por un medio que no controlan.

De lo primero voy a poner algunos ejemplos de lo que he podido leer por Internet en los últimos días: Por ejemplo, tenemos la constatación de que (mucha, cada vez más) gente no ve en la tele lo que deciden ciertos empresarios, sino directamente lo que le da la gana y cuando le da la gana, bajándoselo de Internet. He aquí una breve explicación del por qué. La industria entonces trata de matar al mensajero, usando sus ejércitos de abogados. Mientras tanto, las pequeñas productoras independientes, con más capacidad de reacción, conscientes de que el modelo de negocio basado en vender trocitos de plástico a precios disparatados ha muerto, decide optar por vías alternativas. Algunos optan por una vía intermedia: la hipocresía pura y dura.

De lo segundo no hace falta irse a la China olímpica para ver ejemplos de censura y conatos de fascismo. Hace poco el presidente francés Sarcozy propuso cortar la conexión a Internet al que compartiese contenidos con copyright, y espiar a los internautas para ver quién lo hacía. En España todos los políticos (del PP y del PSOE) aplaudían hasta con las orejas… lástima que algo así vaya contra nuestra Constitución. Ahora en Italia censuran a The Pirate Bay… inútilmente. En pocas horas ya estaba disponible otra vez. Eso es lo que temen realmente: NO PUEDEN CONTROLAR INTERNET. Porque ahora podemos acceder a la información, a la cultura, a todo lo que queramos, sin su supervisión. Es la hora de la democracia digital, veremos ahora quien es demócrata de verdad o de boquilla.

0 Respuestas a “La democracia digital”



  1. No Comments Yet

Escribe un comentario




Buscar entradas por fecha

Agosto 2008
L M X J V S D
« Jul   Sep »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Archivos

Add to Technorati Favorites web stats

Ver mis lecturas destacadas en Google Reader